¿COMIENZA EN CASA?
También es un hecho comprobado que los
niños testigos de la violencia doméstica tienden a repetir lo que ven en
casa, y llegar a ser acosadores que abusen de los demás, o víctimas que
acepten el abuso.
Encontramos ambientes hostiles en muchos
lugares, la envidia, el odio, el rencor, la hipocresía, la frustración
son algunas de las emociones con las que nos topamos a diario en los
diferentes ambientes en los que nos movemos. Y, definitivamente, no está
en nuestras manos cambiar esta situación en todos los entornos pero,
dentro de casa, sí lo podemos empezar a hacer, cambiar el clima familiar
si está en nuestras manos. No intentes cambiar el mundo, cambia tú y
comienza a generar paz en tu hogar.
Pero... ¿Por dónde empezar?
- Empieza poniendo reglas para todos en casa: prohíbe terminantemente el uso de insultos, golpes o amenazas entre miembros de tu familia.
- Instaura una comunicación asertiva: la comunicación abierta en casa brinda el espacio para resolver problemas hablando respetuosamente, sin golpes.
- Crea un filtro para la tecnología: analiza qué estás promoviendo cuando permites a tus hijos ver programas y jugar juegos violentos, tanto la televisión como los videosjuegos son especiales porque proveen un mundo de fantasía donde los balazos, la sangre y la muerte son formas de entretenimiento.
- Aprende y enseña a ser paciente: enseña a todos a esperar su turno, y a tener calma para lograr los resultados que quieren.
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