VIOLENCIA OBSTÉTRICA

¿QUÉ ES?

Se entiende por violencia obstétrica cualquier acción que patologice los procesos reproductivos naturales y biológicos. Estos se expresan mediante un trato deshumanizado por parte de los profesionales de la salud, relacionadas con todo el procedimiento que conlleva un embarazo. Abarca desde el período de gestación hasta el posparto, por lo que afecta de manera directa o indirecta, el cuerpo y los procesos reproductivo de las mujeres.


TIPOS   

Violencia obstétrica física y psicológica

En el ámbito físico, esta violencia se traduce en prácticas invasivas; tales como: el tacto realizado por más de una persona, la episiotomía de rutina, el uso de fórceps, la maniobra de Kristeller, el raspaje de útero sin anestesia, una cesárea sin justificación médica y el suministro de medicación innecesaria. Por su parte, la violencia obstétrica psicológica se manifiesta en un trato deshumanizado mediante la utilización de un lenguaje inapropiado y grosero, discriminación, humillación, burlas y críticas respecto al estado de la mujer y su hijo. Asimismo alcanza la omisión de información sobre la evolución del embarazo por parte de los profesionales de salud.

 

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA OBSTÉTRICA

  1. No atender oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas.
  2. Obligar a la mujer a parir en posición supina y con las piernas levantadas, cuando están presentes los medios necesarios para la realización del parto vertical.
     
  3. Obstaculizar el apego precoz del niño con su madre, sin causa médica justificada, negándole la posibilidad de cargarlo y amamantarlo inmediatamente al nacer.
  4. Alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnicas de aceleración, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
  5. Practicar el parto por vía de cesárea, cuando haya condiciones para el parto natural, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.


NÚMEROS ÚTILES PARA DENUNCIAS

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            TELÉFONOS ÚTILES

NIVEL NACIONAL (ARGENTINA):
Mujer (24 hs. Víctimas de violencia, orientación y derivación.)
0800-666-8537 o 144

Denuncias de Trabajo (Lunes a viernes de 10 a 17 hs.)
0800-222-2224

NIVEL LOCAL (SAN JUAN)
Prevención de violencia laboral 
4305668 - 4305974 Horario 8:00 a 12:30
Ayuda al niño 
102
Violencia a la mujer
(0264) 4332351 Lunes, Martes Y Viernes De 7 A 13 Hs., Miércoles Y Jueves De 14 A 21 Hs. 
Violencia de familia 
 (0264) 4211715 Lunes A Viernes De 8 A 13 Hs. Y De 14 A 19 Hs
 

LA VIOLENCIA COMO FENÓMENO SOCIAL




PUNTO DE VISTA PSICOLÓGICO

La violencia es un tipo comportamiento colectivo, la cual si hacemos mención de ella desde un punto de vista psicológico, encontramos a los autores Enrique Pichón Riviére y Ana Quiroga. Según dichos autores el mundo está sometido en una frustración del hombre en su posibilidad de realizarse. De allí surgen tremendas tensiones cargadas de hostilidad y que cuentan con un común denominador: la agresión. Ese miedo es hoy una enfermedad universal y contra él surge un mecanismo de defensa y es la violencia. Ésta, puede ser definida como: una reacción colectiva ocasionada por la acumulación de frustraciones de individuos que, en un momento dado, por identificarse en un mismo conflicto adquieren una pertenencia. Por su parte, la agresión va procedida siempre de una etapa de planificación y tiende a destruir lo que presenta la fuente de frustración o miedo.
Resultado de imagen para socialCon respecto a las causas de la violencia, como ya se mencionó, la principal es la frustración y le sigue la competitividad de nuestra sociedad. Así mismo, las diferencias de clase, las tensiones raciales y las perturbaciones en la comunicación entre las distintas clases sociales, agravan la situación. Al igual que las grandes potencias mundiales, agravan la envidia y la rivalidad en un mundo dividido entre pobre y ricos originando aún más frustraciones que conducen a la violencia. Además, encontramos grupos minoritarios que representan el papel de víctimas, y/o agentes de cambio social, despertando los miedos universales: ejemplo, el miedo a la pérdida, al ataque, reforzando aún más los factores desencadenantes de la agresión. 


LA VIOLENCIA, ¿DÓNDE COMIENZA?

 ¿COMIENZA EN CASA?

Resultado de imagen para familiaSegún la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 25 a 50 por ciento de los niños reciben maltratos físicos. Vivir en un ambiente violento tiene consecuencias muy graves para los niños ya que pueden presentar problemas de depresión, ansiedad, conducta agresiva, falta de concentración y bajo rendimiento en la escuela, dolores de cabeza y estómago, sueño interrumpido y el desorden del estrés post-traumático.
También es un hecho comprobado que los niños testigos de la violencia doméstica tienden a repetir lo que ven en casa, y llegar a ser acosadores que abusen de los demás, o víctimas que acepten el abuso.
Encontramos ambientes hostiles en muchos lugares, la envidia, el odio, el rencor, la hipocresía, la frustración son algunas de las emociones con las que nos topamos a diario en los diferentes ambientes en los que nos movemos. Y, definitivamente, no está en nuestras manos cambiar esta situación en todos los entornos pero, dentro de casa, sí lo podemos empezar a hacer, cambiar el clima familiar si está en nuestras manos. No intentes cambiar el mundo, cambia tú y comienza a generar paz en tu hogar.

Pero... ¿Por dónde empezar? 

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  1. Empieza poniendo reglas para todos en casa: prohíbe terminantemente el uso de insultos, golpes o amenazas entre miembros de tu familia.
  2. Instaura una comunicación asertiva la comunicación abierta en casa brinda el espacio para resolver problemas hablando respetuosamente, sin golpes.
  3. Crea un filtro para la tecnología: analiza qué estás promoviendo cuando permites a tus hijos ver programas y jugar juegos violentos, tanto la televisión como los videosjuegos son especiales porque proveen un mundo de fantasía donde los balazos, la sangre y la muerte son formas de entretenimiento.
  4. Aprende y enseña a ser paciente:  enseña a todos a esperar su turno, y a tener calma para lograr los resultados que quieren. 

 A continuación, es necesario hacer referencia a un video reflexivo para poder comprender de una mejor manera la violencia en casa.

 HIPERVINCULO PARA VER VIDEO DE "LA ESCALERA DE LA VIOLENCIA" https://www.youtube.com/watch?v=ziIU2V_2C2A

¿QUÉ ES EL CICLO DE LA VIOLENCIA?

Leonore E. Walker investigó en 1979, las razones que imposibilitan a las mujeres maltratadas a pensar y crear alternativas para salir de la situación de maltrato. En esta investigación, la autora, concluyó que la violencia se producía en tres fases que se repetían de modo cíclico. Estas son: 
  1. Fase de acumulación de tensión. Aumenta la tensión en la pareja, el hombre se muestra cada vez más enfadado con la mujer sin motivo aparente y se incrementa la violencia de tipo verbal. Estos ataques los suele tomar la mujer como episodios aislados que puede controlar y que acabarán por desaparecer.
  2. Fase de explosión o agresión. La situación estalla en forma de agresiones físicas, psicológicas y/o sexuales.
  3. Fase de calma, reconciliación o luna de miel. El agresor pide perdón a la mujer, le dice que está muy arrepentido y que no volverá a pasar. Utiliza estrategias de manipulación afectiva para intentar que la relación no se rompa, como dándole regalos, invitándola a cenar o a ir al cine, haciéndole promesas, mostrándose cariñoso, etc. Muchas veces la mujer cree que el agresor realmente quiere cambiar y le perdona, sin saber que esto refuerza la posición de él. 
Ciclo de la violencia

 Fases de la violencia

Cada vez que el ciclo da una nueva vuelta:
  • la violencia se va consolidando
  • la fase de calma, reconciliación o luna de miel tiende a desaparecer
  • la violencia se hace más frecuente y sus consecuencias más graves.

VIOLENCIA PSICOLÓGICA


La violencia psicológica es una de las formas de maltrato que pueden darse en la pareja, la familia o el ámbito laboral o educativo. La violencia psicológica puede ser una conducta activa o pasiva, de descrédito, sometimiento y menosprecio hacia otra persona. La violencia psicológica no es una situación puntual y aislada sino una conducta sostenida en el tiempo.


La violencia psicológica puede tomar formas sutiles no percibidas por la víctima, pero a lo largo del tiempo aseguran el control del comportamiento de la misma, a través del miedo, la dependencia y la coerción.
En algunos casos, puede presentarse junto a otras formas de maltrato como la violencia física o sexual.
Sus consecuencias son el deterioro de la autoestima y la independencia, aumento del estrés y puede incluso desencadenar patologías psicosomáticas. También puede provocar el desarrollo de personalidades adictivas, psicóticas o violentas.

Por ejemplo, la violencia psicológica hacia niños puede causar que en su adultez el niño también sea un maltratador. En el ámbito laboral, disminuye la productividad y el aprovechamiento de las capacidades y aumenta el malestar.
Los ejemplos que se dan a continuación pueden darse individualmente o de forma aislada sin que exista un vínculo caracterizado por la violencia psicológica. En los casos de violencia psicológica uno o más de los ejemplos se dan de forma sistemática en un período largo de tiempo.

Ejemplos de violencia psicológica

  1. Amenaza: Generan miedo en la víctima y coartan su accionar. Cuando la amenaza es dañina está penada por la ley. Sin embargo, las amenazas también pueden ser de abandono o infidelidad.
  2. Chantaje: Es una forma de control a través de la culpa o el miedo.
  3. Humillación: La denigración ante otros (amigos, compañeros de trabajo, familiares) o en la intimidad.
  4. Monopolizar la toma de decisiones: Existen relaciones en que las decisiones son compartidas (amistad, pareja, etc.), sin embargo, cuando hay una situación de violencia, una de las personas toma todas las decisiones. Esto se extiende al manejo del dinero, la forma en que se utiliza el tiempo libre, e incluso puede tomar decisiones sobre la vida de la otra persona.
  5. Control: Si bien existen relaciones en que el control es saludable (por ejemplo, el control de padres a hijos) se vuelve una práctica violenta cuando es excesivo. Existen otras relaciones, por ejemplo la pareja o la amistad, en que el control no es justificable. Por ejemplo, revisar mensajes privados o escuchar conversaciones telefónicas.
  6. Insultos: Los insultos pueden ser parte de las formas de humillación.
  7. Comparaciones descalificadoras: La comparación permanente con otros empleados (en el ámbito laboral), personas del mismo sexo (en el ámbito de la pareja) o hermanos (en el ámbito familiar) para señalar falencias o defectos de una persona es una forma de maltrato.
  8. Gritos: Las discusiones son habituales en cualquier tipo de relación cotidiana. Sin embargo, que las discusiones pasen a los gritos es una forma de violencia.
  9. Control de la imagen: Aunque todos tenemos opiniones sobre la imagen de los demás, eso no significa que el otro deba seguir nuestra postura. El control sobre la imagen de otro se realiza a través de la humillación, el chantaje y/o las amenazas.
  10. Burlas: Las bromas pueden ser una forma agradable de relacionarse cuando existe confianza. Sin embargo, las burlas constantes que apuntan a la descalificación y denigración de otro son uno de los elementos de la violencia psicológica.
  11. Moralización: Se juzgan siempre las acciones y pensamientos de la otra persona desde una supuesta superioridad moral. Se asocia al chantaje y humillación.
  12. Crítica: Todos podemos tener opiniones negativas sobre algún accionar o pensamiento del otro. Sin embargo, las críticas reiteradas y constantes al otro pueden ser uno de los elementos que construyan un comportamiento de violencia psicológica. Las críticas que apuntan a denigrar nunca tienen una forma constructiva, que fomente el crecimiento del otro, sino una forma destructiva, que atacan directamente la autoestima.
  13. Negar las percepciones o sentimientos del otro: Descalificar los sentimientos (de tristeza, de soledad, de alegría) de alguien de forma sistemática provoca una incapacidad para expresarse e incluso la desconfianza en el propio juicio.
  14. Indiferencia: Tanto en el ámbito de la pareja, como en el laboral o la familia, permanecer indiferente al otro (a los problemas de los hijos, a la presencia de la pareja, los logros de los alumnos o a la tarea de los empleados) es una forma de maltrato. Esta es una conducta pasiva que sin embargo es una forma de violencia psicológica cuando se mantiene en el tiempo.
  15. Acoso psicológico: Es una forma deliberada de violencia psicológica que busca destruir la autoestima de la víctima. Los ejemplos de violencia psicológica ya mencionados se utilizan como parte de una estrategia con el objetivo de crear un intenso malestar y angustia. El acoso moral se realiza con la complicidad del grupo, como colaboradores o testigos pasivos. El acoso puede ser vertical, cuando el acosador tiene algún tipo de poder por encima de la víctima. Son los casos de violencia psicológica en el trabajo, denominada mobbing. O bien el acoso puede ser horizontal, entre personas que en principio se consideran iguales. Por ejemplo, el acoso escolar entre alumnos.